Los subsidios energéticos han sido una herramienta central de política pública en América Latina y el Caribe para garantizar el acceso a la energía, proteger a los sectores más vulnerables frente a la volatilidad de precios y contribuir a la estabilidad económica y social. Sin embargo, las crecientes restricciones fiscales, las necesidades de inversión del sector y la transición hacia sistemas más sostenibles plantean una pregunta fundamental: ¿cómo garantizar energía asequible sin comprometer la sostenibilidad fiscal ni la capacidad de inversión futura?
Aunque los subsidios han permitido mitigar impactos sociales y económicos, también generan desafíos relacionados con su costo, focalización y eficiencia. Sus efectos fiscales no siempre aparecen de forma directa en los presupuestos públicos, sino que pueden manifestarse mediante atrasos tarifarios, pasivos de empresas estatales, fondos de estabilización, garantías o compromisos financieros diferidos.
Al mismo tiempo, la región necesita movilizar recursos para ampliar infraestructura, modernizar redes, incorporar energías renovables y fortalecer la resiliencia y la seguridad energética. El panel reunirá a autoridades, organismos internacionales, reguladores y especialistas para analizar la evolución de los subsidios, sus implicaciones fiscales y las experiencias de reforma en la región. La discusión buscará identificar esquemas de apoyo más eficientes, transparentes, focalizados y compatibles con la protección social y la transición energética.